martes, 14 de junio de 2011

NO DESISTAS CORRE HASTA ACABAR LA CARRERA

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí
mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Hechos 20:24.
Muchas personas comienzan algo en sus vidas y luego desisten de ello, no terminan lo que comenzaron, se desaniman, miran  para la
dificultad ,y no pueden ver mas alla de sus ojos, aquellas personas nunca terminan lo que comienzan, desisten a la mitad del camino frustrando asi sus vidas a una derrota  inminente en todos los ambitos, laborar , espiritual y sentimental, a lo largo de mi vida aprendi que si no luchamos hasta acabar lo que comenzamos , siempre seremos derrotados y frustrados por aquello que no pudimos alcanzar
muchas veces quise desistir , pero el señor me mostro que no debía bajar los brazos , que todo lo que había pasado antes de llegar a su presencia no fue en vano tanto sufrimiento, que a pesar de tanto dolor debía estar mas firme y seguir luchando hasta acabar la carrera. a pesar de nuestras debilidades o limitaciones físicas  “Nunca debemos dejar  
nada a medio hacer”“Aprendí, desde mi niñes, que no existe peor derrota que la carrera que no se acaba”. Esto se aplica a todos los ámbitos, laborales si quieres trabajar de lo que te gusta corre hasta alcanzarlo , si estas estudiando corre hasta terminar, si estas pasando una crisis sentimental con tu pareja corre y no desistas en tu felicidad sigue,sigue, corre sin detenerte por nada. Cientos de años atrás, Pablo había expresado que lo único que le interesaba, aun arriesgando su vida, era “terminar la carrera”.
Hay mucha gente fracasada porque empieza un trabajo y no lo termina. Se desanima. Calcula que no llegará primero, y abandona la carrera. Su sen­dero está encarpetado de maravillosas disculpas. De tanto inventarlas, pasa a creer que son verdaderas.
Campeones de la explicación. Jamás llegan; ni en último lugar. Simplemente, no llegan.
Haz de este un día de llegada. Termina lo que empezaste. No abandones la carrera; ve hasta el fin. Di, como Pablo: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”.